Desde que era niña la escritura fue mi hogar. En el 2016 emigré por primera vez a Estados Unidos y, dos años después, al regresar a Colombia, atravesé una depresión profunda. Escribir fue mi salvavidas. Un diario fue mi refugio, mi viaje de regreso a la vida.
Aún sin tener experiencia, decidí enviarlo a un concurso literario de una editorial y, para mi sorpresa, gané el tercer lugar entre mil participantes.
Recuerdo cuando recibí la llamada que cambió el rumbo de mi vida profesional:
¡Vamos a publicar tu libro!
No lo podía creer.
Este fue el impulso para creer en las historias que me habitan.
Abandoné mi carrera como negociadora internacional y comencé a prepararme con talleres de escritura, estilo y creatividad hasta terminar mi Máster en Creación Literaria en la Universidad Internacional de Valencia.
Ahora me dedico a hacer lo que más amo: enseñar a las personas a escribir con el alma sin perder la calidad literaria, a encontrar su propia voz y a vencer el síndrome del impostor.
Gracias a las palabras, ahora somos una familia. ¡Bienvenidos a nuestro hogar: Aracataca!